Cabeza reducida. Cabello largo de color negro; labios cosidos con hilo de algodón; ojos tapados con cera negra o resina. Rostro deformado: aplastado; nariz perforada, con un solo orificio. Presenta costura occipital y otra en el sector del mentón. Piel oscurecida con hollín. Cordel de sujeción que sale desde el centro de la cabeza.